ISSN electrónico: 2448-7147 /10.22185/24487147.2026.121.21
Artículos
Retos demográficos de una sociedad hiperenvejecida: el caso de España
Demographic challenges of a hyper-aging society: the case of Spain
Olga Martínez-Moure*
Raquel García-Revilla*
María José Pérez-Fructuoso*
*Universidad a Distancia de Madrid (UDIMA), España
Resumen
El envejecimiento, como fenómeno de hondo calado social, tiene importantes repercusiones. En este trabajo, centrado en España, se analizan los indicadores de envejecimiento y estructura de la población. Esta base de análisis demográfico resulta de utilidad después, para elaborar un ensayo sociológico sobre los retos más apremiantes a los que se enfrenta la sociedad española, en lo que concierne al envejecimiento de la población. La metodología empleada, como viene siendo habitual en el marco de las Ciencias Sociales, supone una combinación del enfoque cuantitativo y cualitativo. En concreto, desde la perspectiva eminentemente cuantitativa, se ha tenido en cuenta el importante giro metodológico del Censo de Población y Viviendas del año 2021. También se considera cómo la Estadística de Migraciones y Cambios de Residencia emerge con el objetivo de dimensionar el fenómeno migratorio entre dos censos consecutivos, fenómeno, asimismo, de gran calado social en nuestro país. El trabajo culmina con una breve interpretación sociológica de los retos a los que se enfrenta la sociedad española, como consecuencia de las dinámicas poblacionales estudiadas.
Palabras clave: Demografía, envejecimiento, indicadores, sociedad, repercusiones sociales.
Abstract
Aging, as a phenomenon of deep social significance, has important repercussions. This paper, focused on Spain, analyzes the indicators of aging and population structure. This basis for demographic analysis is then useful for preparing a sociological essay on the most pressing challenges facing Spanish society in terms of population aging. The methodology employed, as is usual in the framework of the Social Sciences, involves a combination of quantitative and qualitative approaches. Specifically, from the eminently quantitative perspective, the important methodological twist of the “Censo de Población y Viviendas” for 2021 has been taken into account. It also considers how the “Estadística de Migraciones y Cambios de Residencia” emerges with the aim of measuring the migratory phenomenon between two consecutive censuses, a phenomenon of great social significance in our country. The paper ends with a brief sociological interpretation of the challenges facing Spanish society as a result of the population dynamics studied.
Keywords: Demographics, aging, indicators, society, social impact.
Recibido: 08/10/2024
Aceptado: 08/12/2025
Introducción
El envejecimiento de la población es un fenómeno demográfico de hondo calado social, que en España se presenta con una década de retraso respecto al resto de Europa (Pérez Fructuoso, 2017). La realidad del envejecimiento de la población tiene grandes implicaciones socioeconómicas, puesto que, por ejemplo, los gastos en pensiones serán más elevados, como viene ya atestiguando la doctrina (Ayuso y Holzmann, 2014) y (López Carrascosa, 2003). Hay autores que han incorporado en la doctrina la categoría analítica de “demografía de las pensiones” (González Martínez, 2013; González Martínez, 2019).
La precariedad socioeconómica de determinados grupos sociales vulnerables (Iglesias de Ussel, 1993, pp. 346-350), la Ley de Arrendamientos para las personas mayores, la búsqueda de la fructífera equidad intergeneracional, la soledad no deseada, el gasto farmacéutico, el logro de la longevidad saludable (Nicolau, 2005, pp. 77-154) (OCDE, 2019), el ocio vinculado al estilo de vida activo (Saz Peiró y Martínez Moure, O. y Martínez Moure, P., 2023), la medida del gasto sanitario percápita o la formación a lo largo de la vida adquieren gran relevancia en este marco. En el caso de España es preciso agregar la fractura existente entre los mundos rural y urbano, como consecuencia del envejecimiento demográfico y la despoblación (Ramiro Fariñas, 2022), REDS (2021) y (CSIC, 2022).
Como consecuencia de la realidad descrita, en el largo plazo se evidencia la generación de una cuarta edad en términos de cohorte (Guerra, 2019, pp. 10-11), como ya sucediese con la tercera edad (Gilleard y Higgs, 2007, pp. 14-15), que emergió de la investigación de Laslett (Guerra, 2019, pp. 10-11), entre otros autores. Según Moreno (2010, p. 4) la población enmarcada en este cohorte tiene características tales como “alteraciones bioquímicas en los tejidos, cambios a nivel sensorial, a nivel funcional (movilidad), el déficit físico (…), trastornos psicológicos y de la esfera emocional o afectiva (…)” con lo que la dependencia (Goldin-Meadow, 2015) será una problemática que marcará este grupo etario (Guerra, 2019, pp. 10-11), lo que tendrá un impacto, no solo en las trayectorias vitales, sino también en la composición de los hogares (Sánchez Vera, 1996).
El reto de la dependencia se configura, de hecho, como uno de los factores a considerar prioritariamente en el marco de los Estados del Bienestar europeos, sobre todo, desde la perspectiva de la gestión eficiente de las políticas públicas (Robertson, Gregory y Jabbal, 2014) y Domínguez Álvarez (2019a, 2019b y 2020 y 2021), la financiación de los cuidados (Rodríguez-Madroño y López-Matus, 2018) y, específicamente, lo concerniente a los cuidados informales (Pérez Ortiz, 1995, p. 525). No en vano, cuestiones tan apremiantes como la demografía de las pensiones se configura como uno de los grandes retos de los países europeos.
El artículo que se presenta supone un enfoque analítico novedoso de los factores demográficos que tienen un nivel de afectación más elevado en la situación de envejecimiento de la población española. Valiéndonos de los datos del INE (2016, 2021, 2022a, 2022b, 2023, 2024) se ha generado evidencia cuantitativa sobre la evolución de estos datos, trayéndolos hasta la actualidad e intentando proyectarlos a futuro, para explicar las futuribles consecuencias sociológicas. De acuerdo con los datos de las proyecciones demográficas (Bretos, 2024) y siguiendo a Esteve (2024) la población española dentro de medio siglo responderá a una sociedad más numerosa, socialmente más diversa y, por el fenómeno migratorio, con antecedentes culturales diferentes.
Para abordar la parte aplicada se seleccionaron indicadores demográficos, partiendo de los modelos del Ministerio de Política Territorial y Función Pública (2024) y de Pérez Fructuoso (2017). Para entender el envejecimiento deben estudiarse la estructura por edades, la fecundidad y las migraciones (CESE, 2019), y establecer proyecciones a futuro (Conde Ruiz y González, 2019).
Revisión de la literatura
Definiciones de los condicionantes demográficos del envejecimiento
Para la delimitación conceptual nos basamos en el trabajo de Pérez Fructuoso (2017).
La natalidad se refiere a los nacimientos que se producen en una población concreta y se calcula a través de la fórmula de la Tasa Bruta de Natalidad:
|
|
|
(1) |
donde:
Nt = Nacimientos registrados durante el año t de madres pertenecientes al ámbito de estudio.
Pt = Población residente media en el ámbito de estudio, en el año t.
La mortalidad se define como el número de defunciones acaecidas en un ámbito territorial concreto en el periodo temporal tomado en consideración y se calcula mediante la fórmula de la TBM, tal que así:
|
|
|
(2) |
donde:
Dt son las defunciones registradas durante el año de estudio, t.
La probabilidad de fallecimiento se obtiene del siguiente modo:
|
|
|
(3) |
donde:
Dxz representa las defunciones acaecidas en el año z a la edad x.
Dxz +1 representa las defunciones acaecidas en el año z + 1 a la edad x.
Pxz es la población a 31 de diciembre del año a estudio con edad x.
La probabilidad de supervivencia se configura como la probabilidad complementaria a la de fallecimiento, representada tal que así, (px = 1 - qx).
Otra medida estadística que arroja información relevante sobre la tasa de mortalidad es la denominada esperanza de vida al nacer —también conocida como el número medio de años que los habitantes de la población vivirán, previsiblemente— (INE, 2023a), de acuerdo con el patrón de mortalidad observada. La esperanza de vida se configura como uno de los Indicadores de Desarrollo Sostenible desarrollados por EUROSTAT en el marco del Objetivo 3: Buena salud y bienestar y de los Indicadores de Igualdad de Género de Eurostat (INE, 2023b). En España, la diferencia de esperanza de vida al nacer existente a favor de la mujer, creció o se mantuvo en una tendencia más o menos estable, hasta mediados de los 90, fundamentalmente, por una mortalidad masculina más elevada (INE, 2023a).
En términos generales, un factor esencial en la demografía española de las últimas décadas ha sido el incremento en la mejoría de las expectativas de vida en la población, tanto en las edades centrales, como de franjas de edad más avanzadas. La reducción sostenida y paulatina de las tasas de mortalidad ha incrementado el número de efectivos poblacionales (INE, 2023b), como consecuencia, entre otros factores, de las mejoras en sanidad, del ocio activo y de la democratización de los hábitos saludables para el grueso de la población.
La fecundidad es la frecuencia de nacimientos que se producen en una población concreta y se toma en consideración las mujeres situadas en edad fértil. Su cálculo se realiza a través de la “tasa de fertilidad”, también denominada indicador coyuntural de fecundidad y determina o estudia cuál es el número medio de hijos que tendría una mujer a lo largo de su vida fértil (Pérez Fructuoso, 2017). Existe consenso en la doctrina demográfica a la hora de señalar que la vida fértil femenina abarca desde los 15 hasta los 49 años de edad, siendo la reducción en la natalidad un fenómeno que corre parejo al retraso de la edad de maternidad. A la luz de los datos, desde el 2016 se ha producido un incremento de 137 por ciento del número de nacimientos de mujeres que tienen 50 años o que superan la cincuentena. Al tiempo, los partos de madres con una edad comprendida entre los 45 y los 49 se han incrementado en casi 51 por ciento. Según Olcese (2023) los nacimientos de madres con más de 45 han experimentado una subida de 55 por ciento desde 2016.
En cuanto a las migraciones —factor esencial en el alivio demográfico—, el indicador principal para su análisis es el saldo migratorio, calculado como el total de migraciones netas a lo largo de t por mil habitantes, de acuerdo con la fórmula que se presenta:
|
|
|
(4) |
siendo:
It = Inmigraciones procedentes del extranjero, registradas durante el año tomado en consideración (t).
Et = Emigraciones con destino al extranjero, registradas durante el año tomado en consideración (t).
Pt = Población residente media en el ámbito de estudio en el año tomado en consideración (t).
Siguiendo a Ayuso y Holzmann (2014) si una población mantiene constante la mortalidad y la migración es igual a cero, sus tempos demográficos dependerán de su tasa de fertilidad (que está directamente relacionada con el nivel de reproducción que presente). Para una descripción de los escenarios generados por la tasa de fertilidad se remite al lector al trabajo de Pérez Fructuoso (2017).
La publicación de los Censos de Población y Viviendas del año 2021 (INE, 2021) produce un importante giro metodológico. La Estadística de Migraciones y Cambios de Residencia (EMCR) (INE, 2024) aparece con el objetivo de dimensionar y contabilizar el fenómeno migratorio entre dos censos consecutivos. Hasta su creación existían dos estadísticas que computaban las variaciones de dicho fenómeno, a saber, la Estadística de Migraciones (EM) (INE, 2024) y la Estadística de Variaciones Residenciales (EVR) (INE, 2022a) obtenidas por la explotación y análisis estadísticos de las altas y bajas registradas en la base padronal del INE.
La nueva EMCR tiene un nivel de detalle territorial mucho más sutil que las anteriores y arroja luz sobre los cambios de residencia acontecidos entre barrios del mismo municipio. Esta información tiene una gran relevancia, no sólo estadística y demográfica, sino también sociológica, puesto que, en ocasiones, barrios muy cercanos, o incluso contiguos, muestran perfiles demográficos muy distintos, cuestión en la que es preciso ahondar. Asimismo, añade variables de carácter educativo o de acceso al mercado de trabajo, que son imprescindibles para el diseño de políticas públicas.
Para calcular y diseñar las series de datos pertenecientes a esta Estadística se utilizan como fuentes de información fundamentales (INE, 2024), el Censo de Población y Viviendas (a día 1 de enero del año 2021), el Censo de Población (desde el año 2022, para el 1 de enero de cada año) y datos administrativos (el Padrón continuo). Por último, cabe mencionar que esta estadística se publica a partir de diciembre del año 2023 con carácter anual y con periodo de referencia de las cifras el año natural inmediatamente anterior.
Para la elaboración del presente trabajo también se ha consultado la Propuesta de Reglamento del Parlamento Europeo y del Consejo relativo a las estadísticas europeas sobre población y vivienda, por el que se modifica el Reglamento (CE) n.º 862/2007 y por el que se derogan los Reglamentos (CE) n.º 763/2008 y (Unión Europea UE) n.º 1260/2013 (Comisión Europea, 2023). Los cambios normativos son la respuesta a la necesidad de la UE de obtener estadísticas completas, frecuentes y normalizadas sobre el fenómeno de la migración.
Materiales y métodos
Como viene siendo habitual en el campo de las Ciencias Sociales, una combinación de metodologías cuantitativas y cualitativas resultó ser el camino más adecuado. No en vano el análisis de las dinámicas de la población se configura como uno de los elementos más definitorios del análisis demográfico y es, quizás, el elemento más completo, no solamente por la dificultad en el aspecto metodológico —las tasas y los índices vienen directamente relacionados, tanto con las variables de stock como con las variables de flujo—, sino también en el eminentemente teórico, de definición terminológica. Estamos de acuerdo con Vallin (1995, p. 37) cuando señala que a la propia aritmética de la demografía es preciso adicionarle los diversos elementos de cambio social, como los planos legislativos, económicos, culturales, de valores, de corte biológico, etcétera.
Las principales tasas brutas incluidas en este estudio son la Tasa Bruta de Natalidad (TBN), la Tasa Bruta de Mortalidad (TBM) y la Tasa de Crecimiento Vegetativo TCV). Esta última tasa, tal y como señala Reques Velasco (2014, pp. 3-6) no se corresponde con la denominada tasa de crecimiento real, por lo que también se ha añadido al análisis las migraciones.
También derivado de la dificultad antes anunciada, en los análisis demográficos resulta esencial establecer distinciones entre las tasas brutas y las específicas, lo que nos llevó al análisis del índice sintético de fecundidad (que nos da el índice de reemplazo) y de la esperanza de vida al nacer. Este tipo de medidas fueron incluidas porque le conferían más sutileza al análisis.
Se ha tenido en cuenta el giro metodológico del Censo de Población y Viviendas del año 2021 (INE, 2021). También se considera cómo la Estadística de Migraciones y Cambios de Residencia (EMCR) (INE, 2024) emerge con el objetivo de dimensionar el fenómeno migratorio entre dos censos consecutivos.
En suma, todo el apartado de metodología del trabajo se encuentra asentado sobre el objetivo de medir los costes del envejecimiento en España. Por ello, la metodología empleada supone una combinación del enfoque cuantitativo y cualitativo. En concreto, desde la perspectiva eminentemente cuantitativa, se ha tenido en cuenta el importante giro metodológico del Censo de Población y Viviendas del año 2021. También se considera cómo la EMCR emerge con el objetivo de dimensionar el fenómeno migratorio entre dos censos consecutivos de gran calado social en nuestro país. El trabajo culmina con una breve interpretación sociológica de los retos a los que se enfrenta la sociedad española, como consecuencia de las dinámicas poblacionales estudiadas que, como objetivo principal, se configura como el valor añadido del trabajo. El enfoque territorial, desde la Geografía del Territorio, también se configuraba como esencial junto con el enfoque numérico y doctrinal, en el marco de este trabajo de investigación.
Resultados
Análisis de los indicadores de envejecimiento y estructura de la población española para el periodo 1978-2022
Tasa Bruta de Natalidad y Tasa Bruta de Mortalidad
La TBN en 2022 fue de 6,878,653 nacimientos por cada mil habitantes. Analizando la cohorte temporal comprendido entre los años 1975 y 2022, esta tasa muestra una significativa tendencia decreciente, aunque con un cierto repunte durante el periodo 1999-2008, evidenciando niveles muy inferiores a los arrojados en el principio de la serie. Cabe constatar, al hilo de la doctrina, la existencia de una crisis de natalidad a finales de la década de 1970, marcándose un hito en 1979, cuando la TBN empieza a disminuir, situación demográfica que se alargará hasta finales de los años 1990. A partir del año 2008, la TBN vuelve a decrecer hasta alcanzar su nivel más reducido en 2022. Medida la tendencia en términos absolutos, desde el año 2008, momento en el que, con una TBN de 11.2 por ciento y 519,779 nacimientos, se alcanza un máximo histórico en tres décadas, el número de nacimientos ha descendido 36.6 por ciento. En el año 2022 hubo un total de 329,250 nacimientos, lo que supone el menor valor registrado de toda la serie de datos analizada en el estudio (INE, 2022a).
Si la TBN es baja para la población media residente en un territorio es porque el número de nacimientos es menor.
Figura 1: TBN española (1975-2022)
Fuente: INE.
En la Figura 2 aparece reflejado el número de nacimientos en España para el intervalo 1975-2025. Como se puede observar el último tramo representado supone una caída muy drástica.
Figura 2: Número de nacimientos en España (1975-2025)
Fuente: INE.
La variación relativa anual de la TBN muestra un comportamiento completamente oscilante, con una línea de tendencia parabólica, siendo la variación media anual de los 46 años analizados (1976-2022) de 2.1 por ciento, como se observa en la Figura 3.
Figura 3: Variación Relativa Anual de la TBN española (1975-2022)
Fuente: INE.
Por lo que respecta a la mortalidad, como puede observarse en la Figura 3, expuesto a continuación, se ha mantenido bastante estable en el periodo analizado.
En el año 2022, la TBM ascendió a 9.6 fallecidos por cada mil habitantes, cifra ligeramente superior a la presentada en el año 2021 (9.4 fallecidos por cada mil habitantes) pero, en todo caso, a un nivel bastante inferior al de 2020, donde se registró el mayor valor de toda la serie, alcanzando los 10.4 fallecidos por cada mil habitantes.
Analizando el periodo 1975-2022, la TBM en España muestra una evolución bastante plana o poco oscilante.
Figura 4: TBM española (1975-2022)
Fuente: INE.
La variación relativa anual de la TBM muestra una línea de tendencia completamente plana, siendo la variación media anual del periodo comprendido entre 1976-2022 de 0.4 por ciento. Esta variación es prácticamente nula, de la TBM junto con la disminución de la TBN explica el envejecimiento progresivo de la población en España provocado, fundamentalmente —aunque no solamente—, por las menores tasas de natalidad.
Figura 5: TBM española (1975-2022)
Fuente: INE.
El número de defunciones por cada mil habitantes en España para el periodo que va entre los años 2006 y 2023 aparece reflejado en la Figura 6.
Figura 6: Número de defunciones por cada mil habitantes en España de 2006 a 2023
Fuente: INE.
El estudio conjunto de la evolución de las dos medidas ahora estudiadas, la TBN y la TBM, arroja una caída drástica de la natalidad a partir de 1975, momento en el que, de acuerdo con la doctrina, comienza a descender sustancialmente hasta colocarse, en 1999, al mismo nivel que el indicador de la TBM, que permanece con una cierta estabilidad a lo largo de todo el periodo. Posteriormente, entre los años 2000 y 2008, la TBN presenta un crecimiento respecto a la TBM, para volver a caer desde ese momento hasta el año 2015, en que la TBN se sitúa por debajo de la TBM. Esto significa que, por primera vez en los años del análisis y desde que metodológicamente se dispone de datos anuales, la diferencia producida entre los nacimientos y las defunciones es negativa.
Durante 2022 se produjeron 329,251 nacimientos, frente a las 464,417 defunciones, lo que implica que fallecieron 135,166 efectivos más de los que nacieron. El crecimiento vegetativo, que indica el incremento o reducción de una población como la diferencia entre los nacidos vivos de madre residente en España y los fallecimientos de residentes en el mismo país, también tuvo un carácter negativo en el año 2022 y ascendió, en concreto, a 133,250 efectivos poblacionales.
Figura 7: Evolución de la TBN y TBM española (1975-2022)
Fuente: INE.
En la Figura 8 aparece representado el saldo vegetativo de España. Como se deduce de los datos, España registró 320,656 nacimientos en el año 2023, lo que supone 24 por ciento menos que hace una década y 436,468 defunciones.
Figura 8: Saldo vegetativo de España (2023)
Fuente: INE.
La Esperanza de Vida al Nacer
La esperanza de vida al nacer es otro indicador de mortalidad (INE, 2023b) y (Pérez Fructuoso, 2017, p. 179).
Esta medida ha ido creciendo desde el año 1975. Según las publicaciones y estudios más actuales del INE, entre los años 2002 y 2022, la esperanza de vida en el momento del nacimiento en España ha pasado de 76.4 a 80, cuatro para los varones y de 83.1 a 85.7 para las féminas (INE, 2023c).
Figura 9: Esperanza de Vida al Nacer en España (1975-2022)
Fuente: INE.
En la Figura 10 que se muestra a continuación aparece representada la esperanza de vida al nacer en España para el periodo 1980-2023, que es claramente ascendente, exceptuando la oscilación a la baja producida en el año 2019. Tras ella, se vuelve a producir un incremento.
Figura 10: Esperanza de Vida al nacer en España (1980-2023)
Fuente: INE.
Tasa de Fecundidad y Tasa de Fertilidad
El número de nacimientos se configura como uno de los flujos de entrada más relevantes de una población. Su análisis se calcula a través de la Tasa de Fertilidad o indicador coyuntural de fecundidad, medida que se define como el número medio de hijos que tendría una mujer de edad comprendida entre 15 y 49 años (periodo de edad fértil en la mujer).
De acuerdo con los estudios más recientes este número se ha ido reduciendo, pasando de 2.77 (1975) a 1.16 (2022), descenso que coincide con el apuntado para la TBN, explicitada en el epígrafe inmediatamente anterior. A pesar del ligero repunte experimentado en el año 2008, en el que el indicador de fecundidad manifestó una elevación en cifras, tras más de 20 años de caída, hasta 1.44, las cifras asociadas a los últimos años de la serie manifiestan tendencia a la baja, alejándonos del valor 2.1 hijos. Este cambio de comportamiento registrado a partir de 2008, que coincide con el inicio de la crisis económica, se pone de manifiesto en el número de nacimientos y redunda en las explicaciones de carácter sociológico, para establecer estudios detallados sobre las dinámicas poblacionales.
En la Figura 11 se muestra la evolución de la tasa de fertilidad en España para el periodo 1975-2023.
Figura 11: Evolución de la tasa de fertilidad en España (1975-2023)
Fuente: https://gaceta.es/espana/el-largo-invierno-demografico-en-espana-la-natalidad-cae-un-51-en-los-ultimos-100-anos-y-alcanza-minimos-historicos-20241213-1339/
Si establecemos un análisis comparativo de Tasas de Fertilidad de España con las del resto de países del continente, observamos que España es uno de los países con menores tasas de fertilidad, como se puede observar en el Mapa 1.
Mapa 1: Tasas de Fertilidad en Europa
Fuente: CIA World Factbook. http://www.indexmundi.com/map/?t=0&v=31&r=eu&l=es (datos a 1 Enero de 2020)
Tal y como en el Mapa 2, España tiene la segunda menor tasa de fertilidad de Europa para el año 2023.
Mapa 2: España en el marco de las Tasas de Fertilidad en Europa
Fuente: https://es.statista.com/grafico/28864/numero-promedio-de-hijos-nacidos-vivos-por-mujer-en-europa/
Respecto al número de nacimientos, y de acuerdo con lo señalado anteriormente, se observa también una tendencia decreciente desde 1975. A partir de este año el número de nacimientos se ha reducido 50.8 por ciento, pasando de 669,378 a 329,251, presentados en el año 2022. Solo el año 2008 presenta un máximo histórico en tres décadas, con 519,779 niños nacidos. Desde entonces hasta el año 2022, el descenso registrado en el número de nacimientos presenta el porcentaje de 36.6 por ciento. De 2023 a 2025 la caída es significativamente brusca (Figura 2).
En la Figura 12 se observa la peculiaridad del incremento de los nacimientos en España para el año 2024, que subieron 0.4 por ciento por primera vez en una década.
Figura 12: Nacimientos en España. Peculiaridad del incremento de 2024
Fuente: INE.
La edad media de tener el primer hijo ha ido aumentando desde los 29 años (28.85) en 1975, hasta los casi 33 (32.61) en 2022. En el último periodo se observa una cierta fluctuación a la baja.
Figura 13: Edad media de la maternidad en España (1975-2025)
Fuente: https://es.statista.com/estadisticas/554373/evolucion-de-la-edad-media-de-la-maternidad-en-espana/
Considerando la relación que existe entre edad y fertilidad —Figura 15— cabe constatar que el número de féminas situadas en cohortes fértiles ha sido creciente hasta el año 2009 y, desde ese momento, muestra una tendencia a la baja (10.5 millones en 2022 frente a los 11.6 millones presentados en 2009). Además, hay menos inmigración y hay más emigraciones al exterior, con lo que el saldo migratorio resulta ser una medida decisiva en la interpretación de estas cifras.
Figura 14: Mujeres en Edad Fértil en España (1971-2023)
Fuente: INE.
Figura 15: Relación entre edad y fertilidad
Fuente: Segrelles. Reproducción Asistida (2025).
En la Figura 16 aparecen representados los nacimientos por mujer y la edad media a la que se tiene el primer hijo en el marco de los Estados Miembros, a los efectos de observar España en el contexto de la Unión Europea.
Figura 16: Nacimientos por mujer y la edad media a la que se tiene el primer hijo en el marco de los Estados Miembros
Fuente: Eurostat (2024).
Indicadores de migración
España pasó de ser un país de emigrantes hasta la década de los ochenta del siglo pasado, a ser un país típicamente de inmigración. El Saldo Migratorio, definido como la diferencia entre los inmigrantes y emigrantes, pasó de tomar valores negativos a crecer intensamente durante el periodo 2000-2008, y de 2014-2019.
Figura 17: Saldo Migratorio en España (1960-2022)
Fuente: https://datos.bancomundial.org/indicator/SM.POP.NETM
A los efectos de observar la proyección de la población en España para el periodo 2022-2071 se muestra en la Figura 18 los movimientos de población en número de personas /año.
Figura 18: Movimientos de población en España 2022-2071 (proyección)
Fuente: https://alternativaseconomicas.coop/articulo/actualidad/espana-busca-inmigrantes
En la Figura 19 se observa gráficamente un descenso en el número de inmigraciones y un aumento parejo de las emigraciones a partir de 2008, que arrojan un SM de carácter negativo a partir de 2009 y hasta 2015, intervalo en el que se produce una coyuntura económica de cierta bonanza y se reducen las partidas al exterior.
Figura 19: Tasas de migración bruta y neta en España (2008-2020)
Fuente: INE.
Al 1 de enero de 2020 la población española estaba formada por 47,450,795 de habitantes (INE, 2022a) de los cuales 5,434,153 eran personas procedentes de otras regiones del mundo. Esta cifra supone un aumento respecto a los datos registrados el 1 de enero del año anterior.
En la Figura 20 se representa la inmigración neta por año en miles de personas, de acuerdo con el Padrón Municipal y la Estadística Continua de Población.
Figura 20: Inmigración neta por año en miles de personas (1998-2024)
Fuente: https://theobjective.com/espana/2025-05-20/espana-ha-aumentado-la-poblacion-extranjera-en-25-millones-en-los-ultimos-cinco-anos/
Edad media y edad mediana
La edad media de la población, junto con la edad mediana, se configuran como indicadores explicativos de la estructura demográfico-poblacional. La edad media es la media de edades de los efectivos pertenecientes a un determinado ámbito geográfico o territorial a uno de enero del t. El análisis de la evolución de esta edad media muestra un aumento de carácter absoluto.
La edad mediana es aquella medida que divide a la distribución por edades de la población en dos grupos iguales a uno de enero del t. Su comportamiento ha sido similar al manifestado por la edad media. Comparando ambas medidas para toda la serie temporal a estudio, los valores de la media son superiores a los valores arrojados por la mediana, lo que indica una concentración de valores de las edades a la derecha de los valores medios considerados, otro claro síntoma del envejecimiento de la población (INE, 2023).
Índice de envejecimiento
Para obtener el índice de envejecimiento es preciso considerar el porcentaje de individuos de una población mayores de 64 años, puesto que mide el peso relativo de las personas mayores sobre el total de la población.
La Tasa de Envejecimiento indica el porcentaje que representa la población de edad mayor de 64 años sobre la población menor de 16 años a principios de t, arrojando información del número de personas de edad avanzada por cada 100 habitantes menores de 16 años. Este índice o medida muestra el envejecimiento actual y el envejecimiento futuro de la población (Pérez Fructuoso, 2017, p. 183).
Como se observa claramente en la Figura 21 este índice muestra una tendencia gráfica creciente a lo largo de los años, como consecuencia, fundamentalmente, de una esperanza de vida cada vez más elevada, unido a una mejoría en la calidad de vida de las personas. En la actualidad, el índice se sitúa en 137.33 por ciento, 102.34 por ciento superior al del año 1975, cuando, recuérdese, por cada 100 personas de 16 años, teníamos 34.986730 personas mayores de 64 años.
Figura 21: Índice de envejecimiento de la población española (2000-2024)
Fuente: Observatorio Vulnerabilidad y el Empleo Fundación Adecco, a partir datos INE.
Según los informes del INE, a 1 de enero de 2022 existen 9,479,010 personas mayores (65 o más años), lo que representa, prácticamente, 20 por ciento (en concreto, 19.96 por ciento) sobre el total de la población (47,475,420). Diferenciando por género, cabe señalar que hay 4.5 por ciento más de mujeres (5,367,334) que de varones (4,111,676) de edad avanzada (INE, 2022a; INE, 2022b). El año 2024 se configura para esta medida como el último año a estudio y se observa un nuevo incremento al alza (Observatorio de vulnerabilidad y empleo, 2025; Pettermann de Alós, 2024).
Tasa de Dependencia de la población mayor de 64 años
La tasa de dependencia de la población mayor de 64 años indica la relación existente entre la población mayor de 64 años y la población situada en la cohorte que va de los 16 a los 64 años, ambas magnitudes referidas a un determinado territorio a principios del t. En suma, este índice indica la relación que existe entre la población dependiente (esto es, la población menor de 16 años y la población mayor de 64 años) y la población productiva de la que aquélla depende (de 16 a 64 años). De acuerdo con las cohortes temporales señaladas, el índice de dependencia se puede descomponer en índice de dependencia de personas jóvenes (menores de 16 años) y de personas mayores (mayores de 64 años) (Ministerio de Sanidad, 2020). Para los efectos de nuestro trabajo nos centraremos en el índice de dependencia de personas mayores (mayores de 64 años).
Las tasas de dependencia por razón de edad son, sociológicamente, muy útiles para estudiar el nivel de apoyo y de políticas públicas destinadas a las personas más jóvenes y a las personas de mayor edad. Matemáticamente estas tasas se expresan en términos del tamaño relativo de las poblaciones. Puede citarse como dato ilustrativo que la tasa de dependencia de las personas mayores de la EU-27 ascendía a 33.4 por ciento a día 1 de enero de 2023, lo que supone 5.7 por ciento más que el dato existente en esta misma medida a 1 enero de 2013, cuando estaba situado en 27.7 por ciento (Eurostat, 2024). En España, la tasa de dependencia a nivel nacional para el año 2018 se situó en 54.2 por ciento lo que, en términos sociológicos, significa que hay más población potencialmente inactiva que en edad activa. Este indicador se ha incrementado prácticamente 15 por ciento desde el año 2008 (Ministerio de Política Territorial y Función Pública, 2024).
La combinación de las tasas de dependencia de las personas mayores y de los jóvenes da lugar a la medida o variable estadística conocida como la tasa de dependencia por razón de edad total (calculada como la tasa de personas dependientes, jóvenes y mayores, en relación con la población considerada en edad de trabajar) (Eurostat, 2017).
La Tasa de Dependencia de los mayores de 64 años presenta un ligero pero contante o un ascenso mantenido, solamente interrumpido durante los años 2004-2010, habiéndose elevado en magnitudes globales casi 60 por ciento entre el periodo temporal comprendido entre el año 1975 y el reciente 2023. Este incremento indica o constata la existencia de una mayor población dependiente en este segmento de edad, derivada de variables demográficas, tales como la reducción de la Tasa de Natalidad y el aumento sostenido de la esperanza de vida, tal y como se explicó en el inicio de este trabajo. Según proyecciones del INE, en el año 2052 la población mayor de 64 años constituirá o representará 37 por ciento de la población total y la Tasa de Dependencia llegará hasta un porcentaje de 68.2 por ciento en el año 2051 (INE, 2016). Para el año 2023, la tasa de dependencia se sitúa, como se puede observar en la Figura 22, en 30.91 por ciento.
Figura 22: Tasa de dependencia de la población mayor de 64 años (1975-2023)
Fuente: INE.
La Previsión de la tasa de dependencia de la población mayor de 64 años en España de 2023 a 2074 se refleja en la Figura 23.
Figura 23: Previsión de la tasa de dependencia de la población mayor de 64 años en España de 2023 a 2074
Fuente: https://es.statista.com/estadisticas/630963/proyeccion-de-la-tasa-de-dependencia-de-la-tercera-edad-espana/
En resumen, el análisis realizado hasta este punto muestra una clara y notable tendencia hacia el envejecimiento de la población española, impulsada, entre otros muchos factores —porque es una realidad con múltiples implicaciones—, por la disminución de la tasa de natalidad y por la estabilidad de la tasa de mortalidad, como se ha señalado en los apartados numéricos de este trabajo.
Esta realidad demográfica y poblacional trae consigo importantes retos, en términos de políticas públicas y de planificación social, a los efectos de considerar cada vez en mayor medida cuáles son las implicaciones demográficas, económicas, de salud y de bienestar, que vienen aparejadas al envejecimiento de la población. Para una explicación detallada de las políticas públicas aplicadas a la vejez, se remite al lector al trabajo de Pérez Ortiz (1995).
En la Figura 24 presentamos un análisis de los datos de nacimientos, defunciones, saldo vegetativo y saldo migratorio, durante el periodo que abarca desde el año 1975 hasta el año 2022.
Figura 24: Resumen de las diferentes variables sociodemográficas
Fuente: INE.
En dicha figura se observa claramente el descenso sostenido en el tiempo del saldo vegetativo. El saldo migratorio, como importante recurso de alivio demográfico, ha mostrado una gran variabilidad a lo largo del periodo estudiado, en función de las diferentes coyunturas de carácter socioeconómico.
En cuanto a los nacimientos, se observa una tendencia descendente muy significativa a lo largo del periodo tomado en consideración, desde los 669,378 nacimientos en el año 1975 —año ilustrativo del baby boom—, hasta los 329,251 en 2022. Es preciso señalar que existe un ligero aumento entre los años 2000-2008, pero su cifra se sitúa muy lejos de los valores alcanzados en momentos de bonanza de natalidad. Por el contrario, las defunciones muestran una tendencia ascendente.
Demográficamente hablando, España ha transitado por diferentes etapas en las últimas décadas, sufriendo una transformación en sus perfiles demográficos. Como se ha referido, se pasó de un gran baby boom, que dota de juventud a un país o territorio, a un proceso demográfico de hiperenvejecimiento creciente, incluso considerando el alivio demográfico que conllevan las cifras migratorias. Se remite al lector a los trabajos de Conde-Ruiz y González (2010) y González Martínez (2013), para profundizar sobre el impacto de la inmigración en España. Ello es porque las familias inmigrantes (sobre todo, las provenientes de determinados orígenes) tienen una proporción de nacimientos más elevada a edades más tempranas; pero, también es cierto que, en épocas de grandes crisis, como las sufridas por la sociedad española recientemente, tienen tendencia a volver a sus países de origen.
España cuenta hoy en día con una de las tasas de fecundidad más reducidas de la Unión Europea, en parte, por el retraso de la edad de la maternidad. Cuenta, de igual manera, con una de las esperanzas de vida más elevadas de los países que componen la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE), lo que ha transformado vivamente la estructura de la pirámide de población española (Conde-Ruiz, González, J. y González, C., 2021, p. 1-29). Además de esta realidad, cabe constatar que este proceso progresivo de hiperenvejecimiento continuará hasta el año 2050, cuando, según Conde-Ruiz, González, J. y González, C. (2021) la tasa de dependencia poblacional se multiplicará por dos, prácticamente.
En la Figura 25 se muestra el dibujo de la población española en el futuro. Como reza la ilustración será más envejecida y con más nacidos fuera de España.
Figura 25: La población española en el futuro
Fuente: https://www.20minutos.es/noticia/5523988/0/numero-hogares-espana-crecera-3-7-millones-15-anos-uno-cada-tres-sera-unipersonal/
Discusión
Cuestiones preliminares
En un análisis sociológico del envejecimiento es esencial considerar una multiplicidad de variables y también atenerse a las proyecciones demográficas, que son muy útiles para dibujar o perfilar, aunque sea aproximadamente, cuál será la evolución de las magnitudes referentes a la población de España, siempre tomando en consideración el cumplimiento de determinados supuestos. Estas previsiones son esenciales porque permiten, entre otros ejercicios, simular lo que supondrán cuestiones de hondo calado social, como el gasto en pensiones o las fluctuaciones que, previsiblemente, podría tener el PIB (González- Martínez, 2019).
Si analizamos, basándonos en estas proyecciones, qué sucederá con las magnitudes demográficas estudiadas en este trabajo, como la fecundidad, la mortalidad y el saldo migratorio, podremos estimar qué puede ocurrir con la población total y cómo se perfilará el proceso de envejecimiento, objeto del presente artículo.
En el caso de España, contamos con las proyecciones que elabora el INE (varios años), EUROSTAT (varios años) y AIReF (2020). Siguiendo a Conde-Ruiz, González, J. y González, C. (2021) las proyecciones de estas instituciones abarcan los siguientes períodos: en el INE, el marco temporal va del año 2020 al año 2070; en AIReF, del año 2020 al año 2050 y, por último, en Eurostat desde el año 2020 hasta un futurible. Es importante comprender que estas instituciones realizan las proyecciones con metodologías diferentes (Conde-Ruiz y González, 2019 y Conde-Ruiz, González, J. y González, C., 2021), cuestión que es preciso tener en cuenta a la hora de realizar posibles comparaciones. Por otra parte, el INE (varios años) y el AIReF (Conde-Ruiz, González, J. y González, C., 2021) han considerado en su análisis el impacto de la Covid-19 en los perfiles de la población. Como señalan Conde-Ruiz, González, J. y González, C. (2021) el año 2050 es el más indicado a la hora de establecer un punto de comparación, puesto que en dicho año están disponibles los resultados para las tres instituciones analizadas.
Fecundidad
En relación con la tasa de fecundidad la Figura 26 muestra una situación muy alejada del valor referencia de remplazo, tal y como se señaló en los apartados anteriores del trabajo.
Figura 26: Proyecciones tasa de fecundidad
Fuente: Conde-Ruiz, González, J. y González, C. (2021).
Mortalidad y esperanza de vida
Para la esperanza de vida al nacer, las proyecciones indican un incremento continuado y sostenido tanto en los varones como en las féminas. Ambas esperanzas de vida están por encima de la media de la UE-27.
Figura 27: Proyecciones de la esperanza de vida al nacer
Fuente: Conde-Ruiz, González, C. y González (2021).
Flujos migratorios netos
En cuanto a los flujos migratorios netos cabe señalar que se configura como la variable en la que se perciben las diferencias más importantes entre los tres escenarios proyectados por las diferentes instituciones. Como se muestra en la Figura 28, España se encontraría, en comparación con el resto de los países de Europa, entre los países que cuentan con un peso más importante y elevado del acumulado de los flujos migratorios netos hasta el año 2050 (Conde-Ruiz, González, J. y González, C., 2021).
Figura 28: Proyecciones de los flujos migratorios netos
Fuente: Conde-Ruiz, González, J. y González, C. (2021).
Los flujos migratorios netos acumulados para el periodo 2020-2050 se presentan en la Figura 29 (Conde-Ruiz, González, J. y González, C., 2021).
Figura 29: Flujo migratorio neto acumulado 2020-2050 respecto a población
Fuente: Conde-Ruiz, González, J. y González, C. (2021).
Proyección de la población total
En la Figura 30 se señalan los datos de la evolución de los nacimientos, los fallecimientos y los flujos migratorios, en este caso, de acuerdo con las proyecciones que realiza el INE (varios años), observándose qué sucede con el saldo vegetativo teniendo en cuenta que para su cálculo se han descontado los nacimientos de las madres no residentes y las defunciones de no residentes (INE, 2021).
Figura 30: Nacimientos, fallecimientos, flujo migratorio neto y población entre 2020 y 2069
Fuente: Conde-Ruiz, González, C. y González (2021).
Para el pasado año 2023 el saldo vegetativo de la población española ha sido negativo y se mantiene en valores negativos durante todo el periodo de proyección. Los flujos migratorios compensan el mencionado saldo. Sin embargo, sobre el año 2060, aproximadamente y tomando en consideración los estudios de prognosis, ambos saldos se igualarían, lo que supondría un escaso crecimiento poblacional (Conde-Ruiz, González, J. y González, C. 2021).
Tasa de dependencia
La Figura 31 muestra la tasa de dependencia por año en el intervalo 2023-2072.
Figura 31: Tasa de dependencia por año (2023-2072)
Fuente: INE (2022b).
Analizando por países, la tasa de dependencia de las personas mayores arroja importantes diferencias (Eurostat, 2017). En la Figura 32 se muestra la razón de dependencia de ancianos en cuatro países desarrollados en el intervalo 1950-2050, en forma de proyección demográfica (Naciones Unidas, 2022).
Figura 32: Razón de dependencia de ancianos en cuatro países desarrollados, 1950-2050 (+65/20-64)
Fuente: Proyecciones de población de las Naciones Unidas; United Nations (2012).
En el caso de España, el crecimiento de la población en edad laboral (20-64) y en edad de jubilación (65+) para el mismo periodo muestra la Figura 33 según la fuente consultada (United Nations, 2012).
Figura 33: España: crecimiento de la población en edad laboral (20-64) y en edad de jubilación (65 +), 1590-2050 (2005=1.00)
Fuente: United Nations (2012).
Análisis sociológico del proceso de envejecimiento en la España actual y en clave futura
Tal y como señala la doctrina sociológica y demográfica, en las sociedades avanzadas nos encontramos con la presencia de un importante hito histórico en lo que a esperanza de vida se refiere, pudiéndose constatar que las caídas en las cifras de mortalidad se configuran como uno de los fenómenos demográficos más importantes del pasado siglo (Bazo Royo, 2005, p. 48 y 49). De los distintos factores demográficos que traen consigo el envejecimiento de la población (Bazo Royo, 2005) el más importante es el descenso de la natalidad, tal y como se ha constatado en el presente trabajo. El aumento de la natalidad tiene que ir siempre de la mano de los planes específicos de su fomento y de conciliación. Es digno de reseñar la Estrategia de protección a la maternidad y paternidad y de fomento de la natalidad y la conciliación. Plan 2022-2026 de la Comunidad de Madrid con cifras de fecundidad de 1.15 muy alejadas de las que garantizan el reemplazo de la población (Comunidad de Madrid, 2022).
Una vez explicadas las cifras demográficas en la parte aplicada de los datos del presente trabajo y entendiendo que el envejecimiento de la población se configura como un fenómeno de implicaciones económicas, sociales y culturales de primer orden, nos centraremos en esta parte de discusión en realizar un análisis sociológico aplicado. De hecho, el incremento de los años vividos y el progreso de la longevidad hace que sea necesario afrontar uno de los retos más importantes de las denominadas sociedades longevas como la española, esto es, establecer las bases para lograr la calidad de vida de toda la población durante el ciclo vital. Esto implica considerar el gasto farmacéutico y el gasto sanitario per cápita, al hilo del futurible incremento de las cronicidades y, sobre todo, favorecer los factores que promuevan el envejecimiento saludable (Nicolau, 2005) y OCDE (2019). Se remite al lector al trabajo de Saz Peiró, Martínez Moure, O., Martínez Moure, P. (2023) para una explicación detallada de las vinculaciones entre calidad de vida en el adulto mayor y ocio activo.
La situación sociológica de la ancianidad puede analizarse siguiendo la interpretación que Bazo Royo (2005) realiza del esquema de análisis weberiano, que distingue tres posibles esferas de influencia: la clase, el estatus y el poder (Weber, 1990).
Según Bazo Royo (2005) la evolución tanto de los valores sociales, como de las variables demográficas, sociológicas, poblacionales y económicas marcarán, el estatus y el poder que tendrán los ancianos en los años venideros (Bazo Royo, 2005, p. 48-49) aunque es preciso considerar la precariedad económica relativa a la vivienda o a la pobreza energética, de ciertos grupos desaventajados o vulnerables. Continúa muy vigente, el modelo establecido por Giddens (1996).
El Libro Blanco de la Dependencia (IMSERSO-CSIC, 2023) señala que las personas de 65 años o más representarán 22 por ciento de la población en el año 2026 y, como consecuencia del incremento de la esperanza de vida, las personas de 80 años o más tendrán también un importante incremento porcentual (recogido por Bazo Royo, 2005, p. 51-55). Además, este proceso vendrá acompañado, como sucede en el resto de los países desarrollados o de transvanguardia, de una característica asociada a la ancianidad, que es el proceso de feminización creciente (Herzog, Holden y Seltzer, 1989), con lo que resulta esencial añadir la necesaria perspectiva de género (Bazo Royo, 2005, p. 51) que, según algunos autores, todavía no está lo suficientemente integrada (Ginn y Arber, 1995). Esta perspectiva de género, vinculada a temáticas tan esenciales como los cuidados, los valores y la distribución de los distintos roles familiares en función de la distinta composición de los hogares españoles, resulta esencial para afrontar con solidaridad los nuevos cambios (Aristegui, Beloki, Royo y Silvestre, 2018, p. 90-108) y contornos demográficos de sociedades como la española.
Cuando se revisa la pirámide de población proyectada de la sociedad española, Eurostat (2020) señala que España en el año 2100 será el país de la Unión Europea que contará con una esperanza de vida más elevada, junto con Islandia y Noruega (países pertenecientes al modelo demográfico del norte de Europa), alcanzando los noventa años de vida (Eurostat, 2020). Además, las mujeres españolas cuentan, al nacer, con la esperanza de vida más elevada de todas las mujeres de la Unión Europa, cuestión de gran importancia, como señala Bazo Royo (2005). Esta realidad sociológica tiene importantes implicaciones, sobre todo en la actualidad, como la necesaria gestión de la atención de las personas de 65 años o más que viven solas. Si se consulta el Censo de Población del año 2001 (INE, 2001) la proporción de personas de esta cohorte de edad que viven solas asciende a 20 por ciento, lo que supone, en términos de cifras, prácticamente cuatro puntos más que las que estaban registradas en el censo del año 1991, cuestión lógica, de acuerdo con las tendencias demográficas señaladas en el presente trabajo.
Conocer de primera mano la realidad de las personas de edad que habitan solas o que, en determinados momentos, pueden experimentar soledad no buscada, resulta esencial, para diseñar políticas públicas adecuadas, diferenciando entre esperanza de vida con salud, que considera, según Puga (2001, pp. 14-19), la mortalidad, la morbilidad, los factores concernientes a la calidad de vida y esperanza de vida en general (Bazo Royo, 2005).
Una de las tendencias más importantes en las sociedades actuales desarrolladas es que la “esperanza de vida con salud” no se ha elevado al mismo ritmo que la duración total de la vida (Bazo Royo, 2005). Esta clara descompensación en las tendencias hace que uno de los retos fundamentales de la sociedad sea incrementar la esperanza de vida libre de discapacidad de carácter grave o invalidante en la gran ancianidad, con lo que la prevención resulta esencial, tanto desde la perspectiva individual como social.
De acuerdo con el Libro Blanco de la Dependencia (IMSERSO-CSIC, 2023) de cada mil varones comprendidos entre los 75 y los 79 años, 125 presentan alguna discapacidad. Según datos de Naciones Unidas (2022) en el año 2050 España se configurará como el país más envejecido del mundo (Bazo Royo, 2005), con lo que es preciso orquestar diferentes políticas de bienestar y fomentar la solidaridad intergeneracional en los cuidados. Para un análisis detallado de las relaciones intergeneracionales en el marco de las familias se remite al lector a un trabajo sociológico de Iglesias de Ussel (1995, pp. 34-38).
Estas cuestiones son sociológicamente muy relevantes y presentan grandes diferencias nacionales, puesto que cada sociedad manifiesta expectativas y patrones culturales distintos, respecto del equilibrio entre el Estado y la institución de la familia. A la hora de diseñar las estructuras de apoyo a la tercera edad es preciso tener en cuenta estas diferentes tradiciones. Diversas investigaciones realizadas por la OCDE evidenciaron que en los países del Sur de Europa las personas mayores suelen preferir el cuidado desplegado en el seno de la familia, mientras que en los países del Norte de Europa los ancianos se decantan, más bien, por los cuidados estructurados en torno a los servicios formales (OCDE, 2019). Es importante, en este sentido, hacer grandes macroencuestas a nivel europeo, con una base metodológica sólida que permitirán establecer conclusiones representativas de corte comparativo.
La emergencia, consolidación, la necesaria presencia de valores feministas y los cambios culturales de diversa índole, como la emergencia de una cultura centrada en el individualismo, han transformado radicalmente la posición de la figura de la fémina en el marco de la estructura social, que, según Bazo Royo (2005) se aleja de los modelos de carácter tradicional pasando a un modelo trufado de nuevas variables, ya que la mujer, desde hace ya varias décadas, ha comenzado a ser más exigente en el cuidado durante la etapa correspondiente a los años tardíos.
En todo caso, el factor aglutinante de todas las cuestiones señaladas a lo largo del epígrafe es considerar a las personas mayores como un importante y decisivo capital social, que adquiere una gran potencialidad. Ya en artículos de corte sociológico y gerontológico de los años noventa se hablaba de una “nueva vejez” (Bazo Royo, 2005), que redunda en la construcción del periodo correspondiente a la ancianidad con éxito (Baltes y Baltes, 1993, p. 27). Es aquí donde la sociología realiza sus grandes aportes (Sánchez Vera, 1994a), porque se centra en la persona anciana, no solamente desde la perspectiva psicológica o biológica, sino también desde el valor que otorga al grupo, que es una cuestión esencial en todas las etapas de la vida (Berger, 2016). Este valor social, que se ha potenciado de manera exponencial tras la pandemia, puede evidenciarse con múltiples ejemplos, tales como la ayuda a los familiares, el soporte económico, especialmente importante en épocas de grandes crisis o fracturas sociales, o las actividades altruistas de carácter social en el marco de las asociaciones de voluntariado (Bazo Royo, 2001), que han adquirido tanto protagonismo en España desde los últimos años.
Para que esta nueva construcción de la vejez sea efectiva deben fortalecerse las redes de solidaridad intergeneracional (Bazo Royo, 2005). Según Walker (1993), Silverstein, Burholt, Wenger y Bengston (1998), Bazo Royo (2002) y Bazo Royo (2005), esta solidaridad intergeneracional ha de ser, necesariamente, sostenida en el tiempo y tiene su ejemplificación inmediata en lo concerniente a las finanzas públicas (González Martínez, 2019) y (González Martínez, 2013). Tal y como se desprende del análisis de los datos referidos a las tasas de dependencia, resulta prioritario adaptar el sistema de pensiones, la productividad y la fuerza laboral a los nuevos perfiles demográficos de la sociedad. Pensemos que las tasas de ahorro, previsiblemente, tenderán a caer al incrementarse el porcentaje de la población jubilada, con lo que el apoyo a la dependencia es uno de los grandes desafíos. La sociología ha realizado grandes aportes a la gerontología, por ejemplo, a través de la denominada escala de soledad social (Rubio Herrera, 2010), que se configura como un indicador objetivo de la soledad en la tercera edad (Rubio Herrera, 1999). Por último, cabe señalar que la educación a lo largo de la vida es otro de los retos que deben afrontarse en este nuevo tiempo histórico (Moore, 2013) en donde la Universidad adquiere un gran protagonismo.
Servicios sociales sólidos, la adaptación del sistema de salud y de las normativas laborales serán otros de los retos de la sociedad española como sociedad europea envejecida, lo que implica la revisión del basamento jurisprudencial, el refuerzo del capital social y de la solidaridad intergeneracional. En la parte aplicada del trabajo se analizaban las tasas de dependencia y se señalaba que era preciso eliminar la divisoria “vida en salud” o “vida en dependencia”, por lo que las cuestiones relativas a la salud (Robertson, Gregory y Jabbal, 2014) se erigen ahora como un factor de primer orden, que deben ser establecidas en correlación a la financiación de los cuidados (Rodríguez Madroño y López Matus, 2018), con el apoyo creciente de la Administración.
De acuerdo con las investigaciones más actuales ya se habla de la emergencia de una cuarta edad (Guerra, 2019, pp. 10-11). En línea con las cuestiones señaladas en estas páginas la tercera edad y la cuarta edad, en función de sus condicionantes, tendrán un impacto diferente en la nueva composición de los hogares (Sánchez Vera, 1996) y en las propias trayectorias vitales de los individuos, lo que conlleva, además, una serie de consideraciones metodológicas que es preciso tomar en cuenta (Sánchez Vera, 1994b).
En suma, el refuerzo de la gobernanza, de las políticas públicas (Andrés, 2022) y la reintepretación de estas políticas desde el reto demográfico (Bello Paredes, 2023) se configura como uno de los caminos más importantes a emprender en el marco de esta sociedad hiperenvejecida, cuyas tendencias más recientes, en base a los autores (Bandrés Moliné y Azón Puértolas, 2023) y a la explotación de los datos se han evidenciado en este trabajo.
Conclusiones
Platón en La República enfatiza el juicio crítico y la prudencia de la vejez, siendo el gran antecedente de la visión positiva de esta etapa de la vida (Carbajo, 2008, pp. 237-254). De la misma forma Cicerón en su obra Cato Maior de senectute relata, con ejemplos de la antigüedad clásica, la enorme relevancia social de la senescencia. En concreto explica los grandes hechos de toda índole de personas de edad avanzada.
España se encuentra ahora mismo en una transvanguardia de cambio demográfico. Uno de los factores más dignos de reseñar es que, para el año 2050 las proyecciones demográficas vaticinan que nuestro país tendrá la tasa de dependencia más elevada de Europa y una de las más altas del mundo. Los contornos de las tasas de dependencia arrojan el dato de jubilaciones más extensas en el tiempo y más costosas, números que permiten ya ir dibujando el reto del sistema de pensiones o lo que los autores ya están denominando desde la doctrina la “demografía de las pensiones”.
El factor aglutinante de todas las cuestiones señaladas en este trabajo es que las personas mayores son un importante capital social, con lo que resulta esencial seguir abordando las cuestiones relativas a la “nueva vejez” (Bazo Royo, 2005), que redunda en la construcción del periodo correspondiente a la ancianidad con éxito (Baltes y Baltes, 1993, p. 27). Para que esta nueva construcción de la vejez sea efectiva deben potenciarse las redes de solidaridad intergeneracional (Bazo Royo, 2005) para paliar los efectos de la soledad no deseada.
Es preciso señalar que todavía faltan muchos estudios sobre la soledad en los mayores y se trata de investigaciones de gran complejidad, por la parte subjetiva de la percepción de la soledad, que supone una dificultad metodológica adicional. Deben resaltarse los Informes realizados por el Centro de Investigaciones Sociológicas (CIS, 2024) y por el IMSERSO, pero todos los esfuerzos son pocos. Piénsese que los últimos datos de la Encuesta Continua de Hogares —que estudia los hogares según su composición— (INE, 2021) son del año 2020. Resulta esencial realizar múltiples estudios sobre la composición de los hogares, sobre todo, para detectar qué situaciones pueden existir de vulnerabilidad en hogares unipersonales habitados por ancianos y reforzar planes gerontológicos, políticas sociales y vinculaciones de la Administración con el sector privado.
Es ya clásico el estudio del CIS (1998) sobre la soledad en los mayores. Si se revisa el último barómetro del CIS (abril de 2024) la categoría “soledad” aparece vinculada a “problemas psicológicos” (CIS, 2024), pero no está relacionada con las cuestiones relativas al arraigo o a las consideraciones sociales, con lo que queda muy desdibujado el factor sociológico.
Además, de acuerdo con las investigaciones más recientes la cuarta edad ya es una realidad (Guerra, 2019, pp. 10-11), lo que marcará un factor esencial en el devenir de las sociedades, esto es la composición de los hogares (Sánchez Vera, 1996) y (Sánchez Vera, 1994b) y la gestión de las políticas públicas.
Referencias bibliográficas
AIREF (2020). Actualización de previsiones demográficas y de gasto en pensiones. Disponible en https://www.airef.es/wp-content/uploads/2020/09/PREVIS-DEMOGRAFICAS/200928-Documento-T%C3%A9cnico-previsiones-demogr%C3%A1ficas-y-gasto-en-pensiones.pdf
Andrés, S. (2022). “Gobernanza y políticas públicas contra la despoblación rural a través del caso de La Rioja (España)”. En Equidad Revista Internacional de Políticas de Bienestar y Trabajo Social, 17. https://doi.org/10.15257/ehquidad.2022.0009
Aristegui Fradua, I., Beloki Marañón, U. Royo Prieto, R. y Silvestre Cabrera, M. (2018). “Cuidado, valores y género: la distribución de roles familiares en el imaginario colectivo de la sociedad española”. En Inguruak (65). 90-108. Disponible en https://www.inguruak.eus/index.php/inguruak/article/view/65-2018-art05
Ayuso, M. y Holzmann, R., (2014). Condicionantes demográficos, estructuras de población y sistemas de pensiones. Documento de Trabajo nº 5/2014, Instituto BBVA de Pensiones, Madrid. Disponible en https://www.jubilaciondefuturo.es/recursos/doc/pensiones/20131003/posts/2015-5-condicionantes demograficosestructuras-de-poblacion-y-sistemas-de-pensio.pdf
Baltes, P. B. y Baltes, M. M. (eds.). (1993), Successful Aging. Cambridge: University Press.
Bandrés Moliné, E., y Azón Puértolas, V. (2023). “La España despoblada: tendencias recientes”. En Economistas, 181.
Bazo Royo, M. T. (2001). La institución de la jubilación: de la sociedad industrial a la postmodernidad. Colección Edad y Sociedad. Valencia: Nau Llibres.
Bazo Royo, M. T. (2002). “Intercambios familiares entre las generaciones y ambivalencia: Una perspectiva internacional comparada”. En Revista Española de Sociología (R.E.I.S.) (2). 117-127. Disponible en https://recyt.fecyt.es/index.php/res/article/view/64869
Bazo Royo, M. T. (2005). “Consecuencias del envejecimiento en la sociedad española actual”. En Panorama Social. Revista Panorama Social (1). 48-57. Disponible en https://www.funcas.es/wp-content/uploads/Migracion/Articulos/FUNCAS_PS/001art05.pdf
Bello Paredes, S. A. (2023). “La despoblación en España: balance de las políticas públicas implantadas y propuestas de futuro”. En Revista de Estudios de la Administración Local y Autonómica, 19
Berger, K. S., (2016). Psicología del desarrollo: infancia y adolescencia. Editorial Médica Panamericana. Disponible en https://www.medicapanamericana.com/es/libro/psicologia-del-desarrollo-berger
Bretos, A. (2024). “Entrevista al demógrafo Albert Esteve. Albert Esteve, demógrafo: “Aunque todas las parejas jóvenes de Castilla y León tuvieran dos hijos, aún se perdería población durante 92 años”. En Periódico SER 29 de abril. Las Entrevistas de Aimar Bretos. Disponible en https://cadenaser.com/nacional/2024/04/29/albert-esteve-demografo-aunque-todas-las-parejas-jovenes-de-castilla-y-leon-tuvieran-dos-hijos-aun-se-perderia-poblacion-durante-92-anos-cadena-ser/
Carbajo Vélez, Mª. C. (2008). “La historia de la vejez”. En Ensayos (18), 237-254. Disponible en https://dialnet.unirioja.es/servlet/articulo?codigo=3003504
CIS (1998). La soledad en las personas mayores. (Publicación, estudio nº. 2279, febrero-abril de 1998). Servicio de Publicaciones del Centro de Investigaciones Sociológicas. Centro de Investigaciones Sociológicas (CIS). Disponible en https://es.scribd.com/document/606251334/CIS
CIS (2024). Barómetro de marzo del año 2024. Avance de resultados. (Publicación, estudio nº. 3445, marzo de 2024) (Informe Sociológico). Servicio de Publicaciones del Centro de Investigaciones Sociológicas. Centro de Investigaciones Sociológicas (CIS). Disponible en https://www.cis.es/documents/d/cis/es3445marMT_a
Comisión Europea (2023). Propuesta de Reglamento del Parlamento Europeo y del Consejo, de 20 de noviembre de 2023, relativo a las estadísticas europeas sobre población y vivienda, por el que se modifica el Reglamento (CE) n.º 862/2007. Comisión Europea, (20 de enero de 2023). Disponible en https://eur-lex.europa.eu/legal-content/ES/TXT/?uri=CELEX:52023PC0031
Comunidad de Madrid (2022). Estrategia de protección a la maternidad y paternidad y de fomento de la natalidad y la conciliación. Plan 2022-2026. Servicio de publicaciones de la Comunidad de Madrid. Disponible en https://www.comunidad.madrid/transparencia/sites/default/files/plan/document/estrategia_natalidad_2022.final_.web_.pdf
Conde-Ruiz, J. I. y González, C. I. (2019). “Proyecciones demográficas para el Siglo XXI”. En Revista Actuarios, Instituto de Actuarios, (44) (julio). 10-13. Disponible en https://www.actuarios.org/wp-content/uploads/2019/07/Revista-ACTUARIOS-44_low.pdf
Conde-Ruiz, J. I. y González, C., (2010). “Envejecimiento: pesimistas, optimistas, realistas”. En Panorama Social. (11). 112-133. Disponible en https://documentos.fedea.net/pubs/ee/2010/10-2010.pdf
Conde-Ruiz, J. I. y González, C. y González J., (2021). El proceso de envejecimiento en España (Estudios sobre la Economía Española - 2021/07). Fedea. Disponible en https://documentos.fedea.net/pubs/eee/eee2021-07.pdf
CESE (2019). La inmigración en España. Retos y oportunidades. Consejo Económico y Social de España (CESE). Disponible en https://www.ces.es/documents/10180/5209150/Inf0219.pdf
CSIC (2022). Un perfil de las personas mayores en España. Indicadores estadísticos básicos. 2022. (Informes Envejecimiento en Red nº 29). Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC). Disponible en http://envejecimiento.csic.es/documentos/documentos/enred-indicadoresbasicos2022.pdf
Domínguez Álvarez, J. L. (2019a). “La despoblación en Castilla y León: políticas públicas innovadoras que garanticen el futuro de la juventud en el medio rural”. En Cuadernos de Investigación en Juventud, 6.
Domínguez Álvarez, J. L. (2019b). “La despoblación en Castilla y León: Políticas públicas innovadoras que garanticen el futuro de la juventud en el medio rural”. En Cuadernos de Investigación en Juventud, 6, 15.
Domínguez Álvarez, J. L. (2020). “El desigual acceso de la juventud rural a los servicios públicos: la necesidad de impulsar la educación en la España vaciada”. En Cuadernos de Investigación en Juventud, 8.
Domínguez Álvarez, J. L. (2021). “Envejecimiento, dependencia y éxodo poblacional: la importancia de los servicios sociosanitarios como palanca transformadora de la España rural”. En Actas de Coordinación Sociosanitaria, 29, 84-109.
Esteve, Albert (2024). “Estrategias de cuidado infantil de 0 a 3 años en España”. En Revista Española de Investigaciones Sociológicas, 187: 87-106, doi: 10.5477/cis/reis.187.87-106
EUROSTAT (2017). Archivo de datos. Estructura demográfica y envejecimiento de la población. EUROSTAT. Disponible en https://ec.europa.eu/eurostat/statistics-explained/index.php?title=Population_statistics_at_regional_level/es&oldid=196176
EUROSTAT (2020). Archivo de datos. Estructura demográfica y envejecimiento de la población. EUROSTAT. Disponible en https://ec.europa.eu/eurostat/statistics-explained/index.php?title=Population_structure_and_ageing/es&oldid=510186
EUROSTAT (2024). Archivo de datos. Estructura demográfica y envejecimiento de la población. Disponible en https://ec.europa.eu/eurostat/en/web/products-eurostat-news/w/ddn-20240215-1
Giddens, A. (1996). La estructura de clases en las sociedades avanzadas. Madrid. Alianza Editorial.
Gilleard, C. y Higgs, P. y Higgs,C., (2007). “The Third Age and the Baby Boomers: Two Approaches to the Social Structuring of Later Life”. En Andersson, L. y Andersson (Ed.), International Journal of Ageing and Later Life (vol. 2, pp. 13-30). Linköping University Electronic Press.
Ginn, J. y Arber, S. (1995). “Only connect: Gender relations and ageing”. En S. Arber y J. Ginn. (eds.). Connecting Gender and Aging: A sociological Approach. Buckingham. Open University Press.
Goldin-Meadow, S. (2015). “Gesture and cognitive development”. En Liben, L. S. y Mueller, U. (Eds.), Handbook of child psychology and developmental science: Vol. 2. Cognitive processes (7ª ed., pp. 339-380). John Wiley & Sons. https://doi.org/10.1002/9781118963418.childpsy209
González Martínez, C. I. (2013). Sostenibilidad del sistema de pensiones de reparto en España y modelización de los rendimientos financieros, vol. 65, Estudios de la Fundación. Serie Tesis. FUNCAS.
González-Martínez, C. I. (2019). “La demografía y las pensiones – mito o realidad”. En González-Martínez, C. I., Pensiones del Futuro. I Libro Colaborativo en Europa sobre el futuro de la sostenibilidad de las pensiones. Instituto Santa Lucía
Guerra A., P.S. (2019). El concepto de cuarta edad; realidad demográfica y respuestas de política pública. Los casos de España, Alemania, y Uruguay. Comisión Especial del Adulto Mayor, del H. Senado. Disponible en https://obtienearchivo.bcn.cl/obtienearchivo?id=repositorio/10221/27100/1/BCN__cuarta_edad_concepto__realidad_y_respuestas_de_politica_publica_Final.pdf
Herzog, A. R., Holden, K.C. y Seltzer, M.M. (eds.). (1989). Health and Economic Status of Older Women. Amityville, Nueva York: Baywood Publishing Company.
Iglesias de Ussel, J., (1993). “Vivienda y familia”. En Garrido, L. y Gil Calvo, E. (eds.), Estrategias familiares (pp- 346-350). Alianza Madrid.
Iglesias de Ussel, J. (1995). “Las relaciones intergeneracionales en la familia. En Boletín de Estudios y Documentación, CEBS (4). 35. 34-38.
INE (2001). Censo de Población y Viviendas. Resultados definitivos. 2001. Servicio de Publicaciones del Instituto Nacional de Estadística. Disponible en https://www.ine.es/censo/es/inicio.jsp
INE (2016). Proyecciones de Población 2016-2066. Servicio de Publicaciones del Instituto Nacional de Estadística. Notas de prensa del Instituto Nacional de Estadística. Disponible en http://www.ine.es/prensa/np994.pdf
INE (2020). Proyecciones de Población 2020-2070. Servicio de Publicaciones del Instituto Nacional de Estadística. Notas de prensa del Instituto Nacional de Estadística del 22 de septiembre de 2020. Disponible en https://www.ine.es/prensa/pp_2020_2070.pdf
INE (2021). Censo de Población y Viviendas del año 2021. Servicio de Publicaciones del Instituto Nacional de Estadística. Disponible en https://www.ine.es/Censo2021/Inicio.do?L=0
INE (2022a). Avance de las estadísticas del Padrón Continuo a 1 de enero de 2022. Servicio de Publicaciones del Instituto Nacional de Estadística. Disponible en https://www.ine.es/prensa/pad_2022_p.pdf
INE (2023a). Indicadores demográficos básicos. Metodología. Servicio de Publicaciones del Instituto Nacional de Estadística. Instituto Nacional de Estadística (INE). Disponible en https://www.ine.es/metodologia/t20/metodologia_idb.pdf
INE (2023b). Defunciones según la Causa de Muerte Primer semestre 2023 (datos provisionales) y año 2022 (datos definitivos). Instituto Nacional de Estadística (INE). Disponible en https://www.ine.es/prensa/edcm_2022_d.pdf
INE (2023c). Mujeres y hombres en España. 2023. Instituto Nacional de Estadística (INE). Disponible en https://www.ine.es/ss/Satellite?L=es_ES&c=INESeccion_C&cid=1259926380048&p=1254735110672&pagename=ProductosYServicios/PYSLayout
INE (2023d). Estadística continua de población a 1 de octubre de 2023. Datos provisionales. (ECP) Servicio de Publicaciones del Instituto Nacional de Estadística. Disponible en https://www.ine.es/daco/daco42/ecp/ecp0323.pdf
INE (2024). Estadística de migraciones y cambio de residencia. Servicio de Publicaciones del Instituto Nacional de Estadística. Disponible en https://www.ine.es/metodologia/meto_emcr_2023.pdf
López Carrascosa, L. (2003). Consecuencias del envejecimiento de la población: el futuro de las pensiones. Editorial del Instituto Nacional de Estadística (INE). Disponible en www.ine.es/daco/daco42/sociales/infosoc_envej.pdf
Ministerio de Política Territorial y Función Pública (2024). Diagnóstico estrategia nacional frente al reto demográfico. Eje envejecimiento. Publicación del Comisionado del Gobierno frente al reto demográfico. Departamento de Publicaciones del Ministerio de Política Territorial y Función Pública. Disponible en https://www.miteco.gob.es/content/dam/miteco/es/reto-demografico/temas/analisis-cartografia/diagnostico_eje_envejecimineto_tcm30-517770.pdf
Ministerio de Sanidad (2020). Demografía, indicadores de bienestar y determinantes sociales. Informe Anual del Sistema Nacional de Salud. Servicio de Publicaciones del Ministerio de Sanidad. Secretaría General Técnica.
Moore, M. G. (ed.). (2013). Handbook of Distance Education. Lawrence Erlbaum Associates, Inc.
Moreno, A. (2010). “La Cuarta Edad. Perfil Conceptual de la Vejez Avanzada”. En Poiesis, Revista de Psicología Social (20). 1-8. doi: https://doi.org/10.21501/16920945.51
Naciones Unidas (2022). World Population Prospects. Departament of Economic and Social Affairs Population Division. Disponible en https://population.un.org/wpp/
Observatorio de vulnerabilidad y empleo (2025). Informe: tu edad es un tesoro. Informes y estudios de Fundación Adecco. Disponible en https://fundacionadecco.org/informes-y-estudios/
OCDE (2019). Health at a Glance 2019: OECD Indicators, Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE). Publishing, Paris, https://doi.org/10.1787/4dd50c09-en
Olcese, A. (2023). “Mínimo histórico de nacimientos en España y un 55 por ciento más de madres mayores de 45 años desde que hay registros. Sólo 155,600 niños han nacido en el país de enero a junio, la mayoría en Andalucía, Cataluña y Madrid”. En El Mundo,17 de agosto. Disponible en https://www.elmundo.es/economia/2023/08/17/64dce396e85eceb1318b457e.html
Pérez Fructuoso, M. J. (2017). “Análisis estadístico del envejecimiento en España. Principales indicadores demográficos para el periodo 1975-2016”. En Rev.Ibero-Latinoam. Seguros, (47). 167-190. https://doi. org/10.11144/Javeriana.ris47.aeee
Pérez Ortiz, L. (1995). “Evaluación de las políticas públicas para la vejez”. En SECOT. 529-534. Disponible en https://dialnet.unirioja.es/servlet/articulo?codigo=585636
Pettermann de Alós, C. (2024). La tasa de fecundidade alcanza la media de 1.12 hijos por mujer. El largo invierno demográfico en España: la natalidade cae 51 por ciento en los últimos 100 años y alcanza mínimos históricos. Disponible en https://gaceta.es/espana/el-largo-invierno-demografico-en-espana-la-natalidad-cae-un-51-en-los-ultimos-100-anos-y-alcanza-minimos-historicos-20241213-1339/
Puga González, Mª. D. (2001). Dependencia y necesidades asistenciales de los mayores en España: Una previsión a 2010. Madrid: Fundación Pfizer
Ramiro Fariñas, D. (2022). Las personas mayores en España. Indicadores estadísticos básicos. Servicio de Publicaciones del Consejo Superior de Investigaciones Científicas.
REDS (2021). La dimensión rural de la Agenda 2030. Conclusiones del Foro Multiactor: Una iniciativa de la Red Española para el Desarrollo Sostenible (REDS) y Grupo Red Eléctrica en colaboración con Agirre Lehendakaria Center -ALC). Red Española para el Desarrollo Sostenible (REDS) y Grupo Red Eléctrica. Disponible en https://reds-sdsn.es/wp-content/uploads/2021/05/Dimension-rural_memoria_impresio%E2%95%A0un-SIN-sangre.pdf
Reques Velasco, P., (2014). “Los cambios de la población en el tiempo: la dinámica demográfica”. En Universidad de Cantabria (Ed.), Geodemografía. Una introducción al análisis geográfico de la población. 2014. Módulo 4. Open Course Ware (pp. 1-42)
Robertson, R., Gregory, S. y Jabbal, J. (2014). The social care and health systems of nine countries. London: The King´s Found.
Rodríguez-Modroño, P. y López-Matus. (2018). “Tendencias a largo plazo en la financiación de los cuidados a la Infancia y la Población Dependiente en Europa”. En Zerbitzuan. (65). 29 - 40. Disponible en https://doi.org/10.5569/1134-7147.65.03
Rubio Herrera, R. (2010). La soledad en los mayores. Una alternativa de medición a través de la Escala Este. Editorial de la Universidad de Granada. Disponible en http://envejecimiento.csic.es/documentos/documentos/rubio-soledad-02.pdf
Rubio Herrera, R., (1999). “La escala “este”, un indicador objetivo de soledad en la tercera edad”. En Geriatrika. Revista Iberoamericana de Geriatría y Gerontología. 9/1999, Octubre. Vol. 15, año XV, 26-35. Disponible en http://envejecimiento.csic.es/documentos/documentos/rubio-soledad-02.pdf
Sánchez Vera, P. (1994b). “Consideraciones metodológicas sobre investigación de la familia en España”. En Revista Internacional de Sociología. (6). 179-215. Disponible en https://scholar.google.es/citations?user=GV4ZgrkAAAAJ&hl=es
Sánchez Vera, P. (1996). “Tercera y Cuarta Edad en España desde la Perspectiva de los Hogares”. En Revista Española de Investigaciones Sociológicas. Ejemplar dedicado a la Sociología de la Vejez. (73), 57-79. Disponible en https://reis.cis.es/index.php/reis/article/view/1494
Saz Peiró, P. y Martínez Moure, O. y Martínez Moure, P. (2023). “La contribució del Programa de Termalisme Social de l’Imserso a l’envelliment saludable en una societat demogràficament hiperenvellida”. En Orte Socias, Carmen (Ed.), Anuari de L´envelliment. Illes Balears. 2023. Vol. 1. Càtedra d’Atenció a la Dependència i Promoció de l’Autonomia Personal (1ª ed. pp. 194-215). Disponible en https://catedradependencia.uib.cat/digitalAssets/736/736178_anuari-envelliment-2023-web.pdf
Segrelles Reproducción Asistida (2025). ¿Cómo influye la edad en la fertilidad de la mujer? Instituto Segrelles de Reproducción Asistida. Disponible en https://segrellesivf.com/fertilidad-femenina-edad/
Silverstein, M., Burholt, V., Wenger, G.C., Bengston, V. L. (1998). “Parent-child relations among very old parents in Wales and the United States: A test of modernization theory”. En Journal of Aging Studies, 12 (4). 387-409. Disponible en https://www.sciencedirect.com/science/article/abs/pii/S0890406598900263
United Nations (2012). World Population Prospects. The 2012 revision. Vol. I: Comprehensive tables. Informe de Demografía. Department of Economics and Socail Affairs. Population Division. Disponible en https://digitallibrary.un.org/record/3922012
Vallin, J. (1995). La population mondiale. Madrid. Alianza
Walker, A. (1993). “Intergenerational relations and welfare restructuring: The social construction of an intergenerational problem”. En Bengston, V. L. y Achenbaum, L. (eds.), The changing contract across generations. Nueva York: Aldine de Gruyter
Weber, M. (1990). Sobre algunas categorías de la sociología comprensiva. Ensayos sobre metodología sociológica. Amorrortu.
Resumen curricular de las autoras
Olga Martínez Moure
Olga Martinez Moure es licenciada en Sociología por la Universidad de La Coruña, graduada en Economía por la Universidad a Distancia de Madrid y doctora en Sociología por la Universidad de Zaragoza. Doctoranda en el Programa de Derecho y Sociedad de la UDIMA. Actualmente, se encuentra elaborando una nueva tesis doctoral en el marco de la Demografía en el Programa de Doctorado en Derecho y Sociedad de la UDIMA, disciplina que ha guiado sus últimas publicaciones. Cuenta con varias monografías, manuales universitarios y más de una centena de artículo, que han sido publicados en revistas nacionales e internacionales de referencia. Fruto de su labor investigadora tiene un sexenio de investigación.
Dirección electrónica: olga.martinez@udima.es
Registro ORCID: https://orcid.org/0000-0002-2061-1402
Raquel García Revilla
Doctora Cum Laude en Turismo por la Universidad de Málaga. Cuenta además con el Máster Universitario Oficial en Dirección y Planificación del Turismo por la Universidad de Málaga (UMA), con el Máster Universitario Oficial en Dirección y Gestión de Recursos Humanos por la Universidad a Distancia de Madrid (UDIMA), con el Máster Universitario Oficial en Educación y Nuevas Tecnologías por la Universidad a Distancia de Madrid (UDIMA) y con el Máster en Gestión Estratégica Sostenible de Destinos Turísticos de la Universidad Internacional de Andalucía (UNIA). Docente en los Grados de Empresas y Actividades Turísticas y de Marketing y Coordinadora del Máster en Dirección de Empresas Hoteleras. Es profesora en la UDIMA. Es autora de numerosas publicaciones, así como miembro de diferentes proyectos y grupos de investigación.
Dirección electrónica: mercedesraquel.garcia@udima.es
Registro ORCID: https://orcid.org/0000-0002-4070-5203
María José Pérez Fructuoso
Doctora Europea en Economía y Doctora en Ciencias Económicas y empresariales (Especialidad en Ciencias Actuariales y Financieras). Licenciada en Ciencias Económicas y Empresariales. Licenciada en Ciencias Actuariales y Financieras. Docencia en la Facultad de Ciencias Económicas y Empresariales de la Universidad a Distancia de Madrid (UDIMA). Docencia en la Facultad de Ciencias Sociales y Jurídicas de la Universidad Carlos III de Madrid. Docencia en la Facultad de Ciencias Económicas y Empresariales de la Universidad de Barcelona. Es profesora en la UDIMA.
Dirección electrónica: mariajose.perez@udima.es
Registro ORCID: https://orcid.org/0000-0002-3252-1631